La Red Latinoamericana de Portales Educativos (RELPE) se constituyó a fines de agosto de 2004 por acuerdo de los ministros de Educación de 16 países latinoamericanos reunidos a tal efecto en Santiago de Chile.
Conforman esta red los portales educativos -autónomos, nacionales, de servicio público y gratuitos- designados para tal efecto por el Ministerio de Educación del país respectivo.
Sus principios orientadores son:
La libre circulación de contenidos se posibilita por el empleo de una tecnología gracias a la cual todos los contenidos producidos por un país son puestos a disposición de los otros socios a través de una herramienta tecnológica denominada “conector”. Esta herramienta fue desarrollada por Fundación Chile gracias al financiamiento del Instituto para la Conectividad de las Américas. Es una aplicación web, que usa estándares XML y permite que los nodos de la red tengan simultáneamente en sus servidores una descripción de los contenidos producidos por otros nodos, los analicen, los bajen a su portal y los adapten a su proyecto educativo.
RELPE no es un portal, ni un portal de portales, es una Red de portales donde lo importante es que todos los nodos ponen su producción a disposición de los otros nodos y cada país aprovecha lo que considera conveniente.
La Red Latinoamericana de Portales Educativos (RELPE) puede concebirse en principio como un sistema regional distribuido de almacenamiento y circulación de contenidos educativos en constante expansión y renovación, cuyos nodos son los portales educativos nacionales designados por cada país para integrar la Red. Pero también se espera conformar una verdadera comunidad de intercambio y colaboración tanto entre los responsables de las políticas educativas de los diferentes países como entre los equipos de conducción y los equipos técnicos de los portales. El trabajo colaborativo es una cultura que se construye con la práctica y que si genera altos beneficios para las partes tiene asegurada su sostenibilidad en el tiempo. También se prevé la construcción de normas y metodologías de proceso que posicionen a la Red como referente en la región y en el mundo sobre la gestión colaborativa de contenidos educativos.
La iniciativa de desarrollar una red de colaboración entre los portales educativos latinoamericanos comienza en el año 2001, en el marco de los acuerdos bilaterales de cooperación que realizó en varios países de la Región el presidente Ricardo Lagos.
En octubre del año 2002, se firmó un acuerdo marco de colaboración entre la República del Ecuador y la República de Chile, que dio origen a un acuerdo específico para la construcción del portal ecuatoriano, el que fue puesto a disposición de la comunidad educativa en enero del 2003.
En abril del 2003, inspirados por el documento "Carta del Futuro" - suscrito por los presidentes Néstor Kirchner y Ricardo Lagos, en el cual los mandatarios expresaron su decisión de fortalecer el trabajo conjunto de los portales educ.ar y educarchile.cl "para la elaboración de contenidos comunes y su proyección hacia América Latina"- los ministros de Educación, Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, de Argentina, y Sergio Bitar, de Chile, firmaron en Buenos Aires un acuerdo tendiente al desarrollo de soluciones tecnológicas conjuntas.
Durante el mes de diciembre del año 2003, el Ministerio de Educación Nacional de la República de Colombia, con la colaboración de la Fundación Chile, inició el desarrollo de su portal educativo, trabajo que dio como resultado el lanzamiento del portal Colombia Aprende en mayo del 2004.
El 24 de mayo de 2004, con ocasión del lanzamiento del portal colombiano, se dieron cita en Bogotá los ministros de Educación de Colombia, Cecilia María Vélez; de Chile, Sergio Bitar; de México, Reyes Tamez Guerra, y de Ecuador, Roberto Passailaigue; y el delegado argentino Alejandro Piscitelli, en representación del ministro de Educación de Argentina, Daniel Filmus. Mediante una declaración pública denominada “Declaración de Bogotá”, los gobiernos de Colombia, Argentina, Chile, Ecuador y México firmaron un acuerdo para impulsar la red de portales educativos de Latinoamérica. Adicionalmente acordaron convocar a los ministros de Educación de la región para el mes de agosto de 2004 en Santiago.
En Santiago de Chile el 27 de agosto de 2004, con el “Acuerdo de Santiago”, se presentó oficialmente la Red Latinoamericana de Portales Educativos durante la primera Reunión de Ministros de Educación sobre Informática Educativa (anexo 1).
En la ocasión, estuvieron presentes los ministros de Educación de Argentina, Daniel Fernando Filmus; de Colombia, Cecilia María Vélez; de Chile, Sergio Bitar; de Ecuador, Roberto Passailaigue; de México, Reyes Tamez Guerra. Junto a ellos firmaron también el acuerdo de cooperación la ministra de Bolivia, María Soledad Quiroga; el secretario de Educación a Distancia de Brasil, Marcos Dantas; la viceministra de Costa Rica, Yansi Gómez; los ministros de Cuba, Luis Ignacio Gómez Gutiérrez; de Paraguay, Blanca Ovelar; de Perú, Javier Sota Nadal; de Uruguay, Leonardo Guzmán, y el viceministro de Educación de Venezuela.
Según se estableció en el Declaración de Santiago que le dio origen, RELPE está conformada por miembros plenos y miembros adherentes.
Son miembros plenos los portales designados como tales por el respectivo Ministerio de Educación (uno por país) que han completado el protocolo de indexación de contenidos de la Red y realizado las adaptaciones técnicas para conectarse virtualmente a la Red.
Son miembros adherentes aquellos portales designados por el correspondiente Ministerio de Educación que se hallan en etapa de diseño o de desarrollo. Pasarán inmediatamente a la categoría de miembros plenos una vez que satisfagan las condiciones anteriormente señaladas.
El Consejo Directivo de la Red está conformado por los miembros plenos representados por los ministros de Educación o sus delegados. Este Consejo determina la política de desarrollo de la Red y promueve la afiliación de nuevos miembros. Se reúne una vez al año y sus acuerdos son adoptados por la mayoría de los miembros presentes con derecho a voto.
El Consejo Directivo elige entre los miembros plenos a su presidente y dos vicepresidentes, los que duran dos años en esta función. En este momento ejerce la Presidencia el ministro de Educación de Argentina, y los ministros de Costa Rica y Colombia están cargo las vicepresidencias. Asimismo, las acciones decididas por el Consejo Directivo son llevadas a cabo por la Secretaría Ejecutiva de RELPE que en este primer período es responsabilidad de Chile.
La Red Latinoamericana de Portales Educativos (RELPE) ha sido concebida como un aporte sustancial a favor de la calidad y equidad de la educación y la disminución de la brecha digital que caracteriza a los países de la región y afecta su potencial de desarrollo.
Los contenidos que se ofrecen a través de este sistema son generados y/o localizados en función de las necesidades de los sistemas educativos de los países participantes, y si bien tienen como destinatarios principales a alumnos y docentes de las instituciones de nivel básico, pueden ser también utilizados en otros ámbitos educacionales y en iniciativas fuera del sistema educativo formal.
Para poder garantizar la libre circulación de contenidos, el modelo de la Red requiere que cada nodo indexe sus contenidos según el estándar adoptado por la Red, el que está en concordancia con las normas internacionales al respecto. Esto lleva a la existencia de un sistema de indexación compartido y a un acuerdo regional sobre los lenguajes a utilizar para la descripción de los recursos educativos digitales. Estos criterios y normas son en sí mismas un bien regional, ya que reflejan las similitudes y diferencias dentro de la región a la vez que pueden ser reutilizadas por otros proyectos que deseen compartir la publicación de materiales destinados al sistema educativo.
Además, cada nodo desarrolla y administra la interfaz de comunicación de su portal con el sistema de circulación de contenidos; esta acción supone una fluida relación entre los equipos técnicos responsables de la publicación de los portales educativos nacionales, siendo en sí misma un factor de actualización permanente de los criterios tecnológicos utilizados en las propuestas locales.
Como aporte a la red, cada nodo se compromete a la producción anual de la cantidad de contenidos universales estipulada en los acuerdos de funcionamiento anual, respetando los estándares de calidad acordados. Se genera así un umbral de calidad que seguramente será tenido en cuenta por otras ofertas de contenidos educativos por fuera de la red, contribuyendo al enriquecimiento de la oferta general al sector educativo. También se podrán sumar los contenidos ya publicados en los portales existentes y otros recursos originalmente desarrollados para soportes diferentes pero que el avance tecnológico permite hoy distribuir vía web, como por ejemplo videos y programas televisivos educativos.
La Red de Portales se propone entonces:
La educación ha sido considerada por mucho tiempo el eslabón privilegiado que articula la integración cultural, la movilidad social y el desarrollo productivo. Sobre este carácter de “gran eslabón” de la educación existe hoy un consenso amplio, tanto en la literatura del desarrollo como en el debate político. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados durante las últimas décadas, los sistemas educativos de América Latina aún enfrentan problemas estructurales importantes que obstaculizan el logro de una educación de calidad con cobertura extendida en los países de la región. Casi el 50% de la población de entre 5 y 19 años de los países latinoamericanos, que la Cepal estima en más de 150 millones para el año 2005, estará fuera de los sistemas formales educativos y con una preparación que no les permitiría una integración con posibilidades de ascenso en el mundo laboral.
Con la aparición de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación se ha iniciado una revolución educacional, cuyos alcances apenas alcanzamos a vislumbrar. Estas tecnologías no solo representan exigencias para los sistemas educativos: son también una oportunidad cierta para atenuar diferencias estructurales y mejorar cualitativamente la educación, sobre todo si se apuesta a soluciones de tipo colaborativo en que los esfuerzos de cada uno de los países contribuyan a la solución integral de la región y esta a su vez potencie los logros de cada país.
Para superar la brecha digital en la capacitación de los recursos humanos no basta con una alfabetización operacional; es necesario asegurar la adquisición de competencias informacionales y comunicacionales por parte de un segmento importante de la población, especialmente los niños y los jóvenes. Para adquirir esas competencias, además de asegurar la disponibilidad de la infraestructura necesaria en los centros educativos y capacitar adecuadamente a los docentes, se requieren acciones complementarias que permitan atender las necesidades de la población no escolarizada y acompañar a los docentes en la actualización y complementación de sus conocimientos y, por sobre todo, en la transformación de sus prácticas de enseñanza.
Estas transformaciones obligan a repensar los materiales didácticos tanto en su contenido como en su formato. Su estructura debe responder a nuevas estrategias didácticas construidas a partir de estilos de aprendizaje más cercanos a los niños y jóvenes de hoy. Los materiales, además de pertinencia y calidad, deben ofrecer posibilidades de actualización permanente y de adaptación a contextos de uso diferentes de aquellos para los que fueron inicialmente generados. Los contenidos digitales ofrecen naturalmente estas ventajas.
Adicionalmente, se debe garantizar una distribución que permita llegar a todos los actores del sistema educativo en el momento en que lo necesiten. Su distribución mediante la Web parece ser la mejor solución a ese requerimiento. Los portales educativos cumplen esa función. Tienen una enorme capacidad para integrar las tecnologías de la información y la comunicación al ámbito educativo, poniendo a disposición de maestros y estudiantes recursos digitales desarrollados con intencionalidad educativa que permiten un tratamiento de la información no viable en otros soportes. Además, los portales educativos son medios naturales para la capacitación docente, no solo como plataformas de e-learning, sino también al ofrecer materiales de autoaprendizaje, tutoriales, documentación y recursos complementarios a acciones de capacitación presenciales, así como entornos de comunidad que viabilizan el intercambio y discusión de experiencias didácticas, de gestión escolar, de actualización curricular, etc.
En Latinoamérica hay pocos portales educativos. Casi todos los países cuentan con sitios en la Web destinados a difundir las acciones de los organismos responsables de la educación, pero son muy pocos los que cuentan con portales educativos nacionales, que ofrezcan a su población contenidos educativos localizados y priorizados de acuerdo a sus líneas de política educativa. De ahí que los ministros de Educación de la región se autoconvocasen a fines de agosto de año para discutir esta problemática y dada su urgencia decidieran conformar la Red Latinoamericana de Portales Educativos (RELPE).
Desarrollar un portal educativo es un proceso complejo. La colaboración e intercambio de experiencias de los países más aventajados con los que están iniciando el camino permite acortar plazos y ahorrar recursos. Al contar con estándares y metodologías de proceso compartidas, se estimula el crecimiento sostenido de los portales de la región y se facilita la consolidación de la red de portales. La publicación de recursos educacionales debe contemplar procesos de evaluación que aseguren la calidad de los contenidos publicados. Para realizar estos procesos se necesita contar con estándares y metodologías apropiadas, que bien podrían ser regionales. El entorno colaborativo de la Red Latinoamericana de Portales Educativos (RELPE) favorece el consenso sobre estas normas regionales.
A los países en desarrollo se les hace difícil abordar la producción propia de contenidos, tanto por los costos que supone como por la disponibilidad de los profesionales y recursos tecnológicos necesarios. Si cada país puede dedicarse a la producción de una limitada cantidad de contenidos en la certeza de que contará, además, con los contenidos generados por otros países y puestos a disposición en la Red, la situación se hace claramente más favorable. La traducción y adaptación de materiales de alta complejidad, como actividades interactivas y simuladores desarrollados en otros idiomas y para otros contextos culturales, es difícil de afrontar si no se cuenta con el respaldo de economías de escala. La producción y gestión cooperativa regional de contenidos es la solución a estos problemas.