Las TIC NO son una caja de herramientas, son una nueva cultura

Alejandro Piscitelli es consultor organizacional en Internet y comunicación digital, profesor de la Universidad de Buenos Aires y ex Gerente General del educ.ar, portal educativo de la Nación Argentina

Supongamos que tenemos que enumerar los principales problemas de la educación de América Latina que se arrastran desde décadas a nivel global. Por suerte José Joaquin Brunner lo ha hecho recientemente en Notas sobre políticas TIC en educación: ¿caja de herramienta o una nueva cultura?.

– La socialización temprana en la familia, salas cuna y jardines;
- La cobertura, retención y conclusión de la educación obligatoria;
- La efectividad del desempeño de los colegios que imparten el ciclo obligatorio, de manera de compensar desigualdades de la cuna y llevar a todos los niños a estándares razonables de logros en dominios competitivos (medidos como lo hace PISA)
- La formación y el desarrollo de una profesión docente a la altura de estos desafíos, junto con personal directivo y de gestión preparado para enfrentarlos;
- Un gasto público que financie sustentablemente sistemas escolares con estas características de efectividad, y
- Una institucionalidad a nivel nacional y local que sostenga a tales sistemas operando con altos estándares, desempeño y productividad social.

Todos estos desafíos de resolverse (o de plantearse debidamente) probablemente no requieren de las TIC para lograrlo. O al menos no requieren de las TIC en el sentido instrumental que los Ministerios de Educación les dan. No requieren de las TIC en el sentido reduccionista que pedagogos, diseñadores curriculares e instrumentados de políticas públicas suponen. No requieren de las TIC en el sentido de formación sobreañadída y superficial como abundan en la región. Las TIC NO son una caja de herramientas, no son un instrumento, no son un revestimiento, no son un apéndice para los aprendizajes incompletos, para la socialización fallida, para la maduración cognitiva perdida y para el aprendizaje tout court.

Esta tesis de Brunner no sale de la nada sino que podemos retrotraerla a una especial sensibilidad suya de ya hace mas de una década cuando percibía que algo estaba cambiando en la cultura contemporánea, por mas que los sistemas institucionales formales educativos no lo percibieran entonces, y sigan sin hacerlo hoy.

En mayo de 2004, cuando la web 2.0 era apenas un barrunto, cuando los blogs educativos eran un espejismo, cuando nadie soñaba con inventar la XO, y cuando la Classmate era un prototipo que probablemente Intel jamás lanzaría al mercado: ¿quién pensaba en las ciencias sociales, en las humanidades, en el pensamiento crítico en América Latina? Sin inmutarse JJB me respondió “la que piensa es la red“. Poco después partíamos para Bogotá, donde un día mas tarde el presidente Alvaro Uribe inauguraría en la bella biblioteca Virgilio Barco al portal Colombia Aprende abriendo la puerta a la invención de RELPE unos meses mas tarde.

La red piensa. Faltaban dos años para que Jeff Howe escribiera su ensayo sobre crowdsourcing después devenido en el célebre libro del mismo nombre, un par de meses antes nacía Facebook, a Youtube le faltaba un año para salir de la sala de parto, a Twitter dos y JJB uno de los especialistas mas renombrados de la región en educación superior hacia una pirueta en el aire, y se animaba a decir lo que todavía muchos hoy no atinan a observar, y mucho menos a internalizar: “la que piensa es la red”, que traducido al lenguaje del año 2012 nosotros interpretamos como “la cultura es un efecto de red, la cultura es una función combinatoria, la cultura digital está envolviendo todo y Gutenberg no fue sino un paréntesis“.

Hoy Brunner retoma esa intuición y la amplifica convenientemente. Lo que está en cuestión no es definir el rol de las TIC en educación, sino cómo se reinventa integralmente la educación para ser parte de esta nueva cultura. En su reciente intervención en el Seminario de la CEPAL Brunner fue duro con los políticos al sostener “nadie se entusiasma más con los aparatos que los presidentes, y otros tipos de utopistas“. Y sin embargo no podemos negarle a los decisores cierto olfato del aire del tiempo, no para resolver los problemas ancestrales sino para crear soluciones a problemas que aun no existen. Lo que no es un mérito menor.

Mientras ya hace 20 años que tenemos modelos 1@1 en el mundo, y al menos 5 en América Latina, gentileza de El Plan Ceibal. Pero midamos como lo midamos y busquemos como lo busquemos queda claro que ni el uso masivo de TIC mejora los aprendizajes, ni la distribución masiva de computadoras mejora la movilidad social, ni recupera capital cultural (aunque produce otros efectos de externalización no menos interesantes).

JJB acertadamente nos recuerda que lo que las TIC están haciendo es nada mas y nada menos que reencender la revolución de la imprenta, y que del mismo modo en que ésta cambio no el arsenal de herramientas de la sociedad sino su mismísima configuración, otro tanto esta ocurriendo hoy con las TIC.

Las TIC son una nueva cultura, son un nuevo lenguaje (Logan), son un nuevo ambiente (Mc Luhan), una nueva piel de la cultura (de Kerckhove), que cambian todas las reglas y que reinventan de cabo a rabo (Weinberger), no solo qué es aprender, sino que es vivir en un entorno en donde ya no hay escasez sino sobreabundancia de información, en donde el aprendizaje es cada vez mas heterónomo, en donde el mundo escolar pierde el monopolio cognitivo, en donde los profesionales de la transmisión seriada, ven de pronto desvalorizadas sus competencias y habilidades.

JJB  enumera con una claridad meridiana como este proceso de divorcio entre la cultura y la educación está ocurriendo, dónde está ocurriendo y hacia dónde nos está llevando esta revolución cultural post-gutenberguiana. Se trata de la gradual separación del aprendizaje y la escolarización, Procesos de aprendizaje a lo largo de la vida, con múltiples instancias de certificación de conocimientos, competencias y experiencias; Aprendizaje de competencias básicas de lectura, escritura y numéricas a través de medios y en entornos alternativos a la escuela, la adopciòn de trayectorias individualizadas de aprendizaje en contextos variados y menos estructurados en torno a las clases expositivas del profesor.

Mucho ello está pasando fuera de la escuela, mucho de ello es tributario de las TIC, mucho de ellos nos enseña nuevas formas de vida. A disfrutarlo.

 Alejandro Piscitelli

Consultor organizacional en Internet y comunicación digital, profesor de la Universidad de Buenos Aires y ex Gerente General del educ.ar, portal educativo de la Nación Argentina.

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Comments
One Response to “Las TIC NO son una caja de herramientas, son una nueva cultura”
  1. Luis Segura dice:

    Hola alguien podría aclararme que significa aprendizaje tout court?
    Muchas gracias.
    Saludos

    Luis

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