tecnología

0 263

Desde que las XO llegaron a Buenavista en Apurímac, niños y padres de familia han aprendido a usar la computadora para aprovechar sus campos de la mano del profesor Héctor Sicha Quispe, Docente de Apoyo Tecnológico de la comunidad. Esta es la historia de una comunidad transformada por la tecnología.

La primera vez que los pobladores de Buenavista prendieron un foco en su comunidad fue en 2007. Sus habitantes se habían acostumbrado a mirar con una apagada esperanza los destellos que Uripa, a media hora de caminata, emitía a la distancia desde las seis de la tarde. Acercarse a alguna de las cabinas de internet del poblado estaba fuera de discusión: ese era un mundo aparte que pasaban de largo. Hasta que aprendieron de qué iba la computación.

Ahora, seis años después del primer impulso eléctrico, las cabinas uripeñas son ocupadas frecuentemente por los vecinos de Buenavista, que han transformado Internet en su gran manual de agricultura y ganadería. El pueblo ha dado un giro de 180 grados en su economía, y aseguran debérselo a las computadoras escolares que llegaron a los dos años de tener electricidad en el pueblo. “Antes que llegaran las laptops no conocíamos cómo funcionaba una computadora. Fue una alegría para nosotros que las trajeran” asegura Demetrio Pillaca Ramos, padre de familia. Emocionado como los demás padres porque sus niños iban a aprender computación, no tenía idea que él, como cerca de cuarenta adultos más del pueblo, también comenzarían a utilizarlas. Pillaca forma parte de la primera promoción de la “Escuela de computación para padres” que, entre 2010 y 2012, dirigió Héctor Sicha Quispe, el empeñoso director de la IE primaria multigrado 24819-6 Buenavista, junto con las profesoras Virginia Alcarraz y Marcela Molero.

El hombre y la máquina

“Cuando comenzamos a enseñar a los niños cómo usar la computadoras, teníamos un problema. Los papás no podían ayudar a sus hijos con las tareas. Y les daba miedo que trajeran la computadora a la casa, pensaban que se iba a malograr. Así que se me ocurrió hacer una escuela de computación para padres” cuenta el profesor Sicha. Un domingo, el profesor convocó a una reunión de padres de familia y salió con un compromiso firmado por la mayoría de ellos: deberían comenzar a asistir a dos horas de clases de computación cada domingo en la tarde. Habría tarjeta de asistencia, y no valía faltar. Todos deberían aprender computación tarde o temprano.

Para el mismo Héctor Sicha, la computadora ha sido un elemento con el que se fue familiarizando poco a poco. Uripeño de nacimiento, ni durante los estudios ni de regreso a su tierra, ésta había tenido un rol protagónico en su vida. Fue recién en el 2004 cuando un colegio de la zona sustituyó sus máquinas de escribir por ordenadores y aprendió a utilizarlos de verdad. En ese momento, solo sabía hacer documentos de texto. Motivado, compró una computadora propia para aprender más y desde hace tres años es uno de los DAT oficiales de Andahuaylas. “De pequeño era hábil para armar y desarmar grabadoras. Las computadoras ahora las armo al toque, instalo servidores, oriento antenas, cambio pantallas de XO” cuenta. Su conocimiento fue una de las mayores garantías para que los padres perdieran el miedo a aprender. Si algo se malograba, el director Sicha sabría cómo repararlo.

Escuela de domingo

Las clases de computación del anexo de Buenavista comenzaron en el año 2010 con padres que comenzaron a reconocer, paso a paso, las antenas de las laptops, la pantalla, el teclado, las conexiones principales de la XO. “Había padres que venían puntualmente, interesados, todos los domingos, a pesar que tenían muchas cosas por hacer. Los docentes también nos sacrificamos y dedicábamos parte de nuestro fin de semana a venir al colegio a seguir enseñando” cuenta el profesor Sicha.

Cada dos domingos, padres y profesores consagraban el horario de 4 a 6 de la tarde para aprender cómo funcionaban las computadoras. Había que ir lento. Para la gran mayoría, era la primera vez que tenían una computadora entre manos. “No sabíamos cómo se utilizaba, y no entendíamos muy bien cuántas cosas podíamos hacer con la computadora. Teníamos un poco de miedo, capaz el teclado vamos a malograr decíamos. Pero poco a poco hemos venido aprendiendo” cuenta Alex Sicha Ccasani.

Dar continuidad al proyecto fue difícil. En 2010, la meta básica de los tres profesores fue lograr que las laptops Xo no fueran un elemento extraño en casa. La meta era familiarizar a los padres con el equipo y hacerles entender cómo lo usaban sus hijos. Fue recién en 2012 cuando, con un proyecto ya armado, el profesor Sicha volvió a convocar a los padres con una meta más ambiciosa, la real. Ahora sí crearían documentos con esas pequeñas computadoras que, a esas alturas del partido, sus hijos ya dominaban. Correspondía a los padres dejar de ser unos simples espectadores.

Un teclado desordenado

Sello tras sello de asistencia, los pobladores de Buenavista participaron de manera entusiasta en el programa de computación. Incluso aquellos que entraron incrédulos a las clases han salido manejando bien las computadoras. “La meta era que pudieran producir texto con sus hijos y se ha logrado. Hasta personas que no eran padres de familia vinieron a aprender” cuenta el profesor Sicha.

Los profesores Sicha, Alcarraz y Molero se repartieron a los padres en tres grupos de acuerdo a su rapidez de aprendizaje y comenzaron con las tareas. Crear un documento, escribir una receta típica del pueblo, resumir una leyenda o escoger una hierba medicinal y explicar en qué situaciones debía utilizarse. Tomarle foto a la hierba elegida. Hacer una ficha con texto e imagen. En cada clase la tarea se complicaba un poco más, pero el reto común era siempre el mismo: el teclado era una pesadilla para los padres.

La mecanografía, pues, no era un conocimiento extendido. De eso siempre se habían encargado los tramitadores de Uripa. “Lo más difícil fue usar el teclado. Nos demorábamos bastante para buscar las letras. Es que el teclado está en desorden. Ahora ya siquiera sabemos escribir con las dos manos” dice riendo Sabina Ccasani, madre de familia. Incluso, recuerda, se ayudaban entre ellos si alguno demoraba en comprender alguna función de la computadora. O si no encontraban una letra.

Tras un año de tener clases dos veces al mes, los padres ya se sienten cómodos con la computadora y le sacan provecho cada vez que sus hijos la llevan a casa. “Hemos reunido nuestras recetas, nuestras leyendas, hemos escrito sobre nuestra familia y nuestros recuerdos. Ahora, nuestra meta es escribir la historia de la creación de nuestro anexo Buenavista” afirma Demetrio Pillaca.

Cuando el curso estaba por terminar, algunos padres entusiastas quisieron ir por más. “Algunos queríamos aprender también a utilizar las computadoras grandes, queríamos algo más avanzado” cuenta Alex Sicha Ccasani. Los ojos de los pobladores de Buenavista se dirigieron primero a la computadora de escritorio que se había comprado con ahorro comunal para la dirección del colegio. En los momentos libres, las profesoras se comprometían a enseñarles las diferencias básicas que las distinguían de las Xo. Bastó poco tiempo para que, ya con más confianza, rondaran las cabinas de internet de Uripa y se animaran a pedir a los encargados del negocio que les expliquen cómo entrar a internet. A partir de ese momento, la historia de Buenavista que están compilando los pobladores escribiría su segundo capítulo.

Un nuevo horizonte

Cerca de diez padres de familia emprendieron ese camino. Sentados en la cabina, frente al buscador de internet, fueron directo a lo que les interesaba: distinguir buenas semillas, mejorar los cultivos, buscar las razas vacunas con mayor producción de leche, cultivar forraje nutritivo para su ganado. Internet les abrió la puerta a sacar el mayor provecho a sus tierras. “Los vecinos de otras comunidades tenían vacas mejoradas. Nosotros también queríamos pero no sabíamos cómo criarlas. Tampoco nos alcanzaba para traer técnicos, así que fuimos a internet” cuenta Sicha.

“Al comienzo le pedíamos a los de la cabina que buscaran temas que nos interesaban. Luego comenzamos a buscarlos nosotros mismos. Yo iba con un cuaderno y todo lo que encontraba lo apuntaba. Luego venía a Buenavista y compartía lo que había copiado” recuerda. Así pasaron de tener vacas criollas de poca leche, a juntar el dinero suficiente para traer ejemplares Brown Swiss y Overa negra desde las ferias de ganado de Andahuaylas, a dos horas de Buenavista. Apuntaron los forrajes ideales para tener bien nutrido a su ganado. Hicieron espacio en sus campos y prepararon cultivos específicos para sus vacas. Comenzaron a hacer registros de sus animales para cruzarlos de manera óptima. Copiaron, además, modelos de cobertizos que podrían hacer fácilmente con adobe y calaminas. “Antes dejábamos a las vacas durmiendo al aire libre. Cuando llovía se enfermaban” cuenta Sicha. Gracias a su nuevas cabezas, que dan más de siete litros diarios de leche cada una, Buenavista está produciendo yogurt y queso para vender a los pueblos cercanos. Las cabinas de internet se ponían cada vez más interesantes.

En algún momento, las reuniones comunales con cuaderno en mano se hicieron insuficientes. ¿Cómo explicar mejor todos los dibujos e instrucciones que arrojaban las búsquedas de internet? Una segunda colecta sirvió para comprar un proyector para el colegio. El multimedia, como le dicen en el pueblo. Compraron USB y empezaron a convocar reuniones para proyectar las propuestas que recolectaban por internet. “Antes sólo sembrábamos papa y maíz. Echábamos las semillas y como crecía era” recuerda Cirilo Ccasani. “Con internet aprendimos a distinguir las semillas buenas y ahora sólo sembramos esas. Las otras para qué. Hacemos surcos en la tierra. Hacemos almácigos y trasplantamos las plantas más fuertes. Plantamos ordenado. Es otra cosa” asegura.

Los campos ahora son multicolor. La papa y el maíz han cedido espacio a las beterragas, nabos, rabanitos, apios, poros, ajos. La rotación de cultivo y la preparación de abono de alta calidad también es parte de las nuevas técnicas del pueblo. Ya no dependen de otros distritos para su canasta semanal y, como con sus productos lácteos, han comenzado a llevar sus hortalizas al mercado. No es cuestión de unos solcitos más al mes. Gracias a internet, Buenavista ha triplicado sus ingresos. Nada menos.

Clics modernos

La revolución que ha significado acceder a mares de información desde una pantalla y un teclado ha activado las ganas de los vecinos de Buenavista de integrar la tecnología a sus vidas. Una fotocopiadora donada por los buenavisteños que viven en Lima ha sido una de las más recientes sumas al patrimonio tecnológico del anexo.

Mientras tanto, una computadora de uso público se ha habilitado en la comunidad. Eso sí, con pago. Don Demetrio Pillaca, pujante buenavisteño dueño de sus propias cabezas y de una bodega en la entrada del pueblo, no se quedó de brazos cruzados tras la graduación del curso de computación. Quería aprender más, y de paso, sacar provecho a sus conocimientos. “Le envié dinero a mi hijo y mandé traer una computadora desde Lima. Hace cuatro meses la tengo en mi bodega” cuenta satisfecho del rincón de su tienda que funciona como una pequeña cabina de computación. Allí, al lado de la balanza y los abarrotes, recupera sol a sol su inversión tipeando cartas o alquilando su computadora a los chicos de secundaria de la zona.

Ahora, mientras plantean la posibilidad de hacer una tercera colecta y adquirir computadoras de escritorio para uso comunitario, los lugareños celebran la recién estrenada conexión a internet que el Ministerio de Educación prometió para este año. Desde enero, la búsqueda de mejoras es permanente. Que las redes sigan extendiéndose a Buenavista.

  • Texto y fotos: Tatiana Palla Heredia
  • Fuente: Perú Educa

0 916

Se lanzó un llamado para financiar investigaciones en temas relacionados con la educación y las nuevas tecnologías.

Fue presentada por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación en conjunto con la Fundación Ceibal. Se trata de la tercera edición de «Fondo Sectorial de Educación — Inclusión digital: Educación con Nuevos Horizontes».

La convocatoria busca financiar la investigación en temas de educación y tecnología que posibilite hacer investigación científica de excelencia en temas vinculado a las 5 áreas estratégicas. Se favorece la postulación de consorcios internacionales. Los montos a financiar por proyecto (hasta 24 meses) son del orden de 100,000 USD. La fecha límite para presentar propuestas (perfiles) es el 26 de Junio de 2017.

 

Para más información, consultar la web de Fundación Ceibal. 

0 2426

El XII Congreso Internacional sobre Tecnología, Conocimiento y Sociedad se llevará a cabo los días 18 y 19 de febrero en la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina.

Esta conferencia abordará una serie de temas de importancia crítica que se ocupan de las relaciones complejas y sutiles entre la tecnología, el conocimiento y la sociedad en sus diversos ámbitos. Estos temas están reunidos en cuatro grupos temáticos: Tecnologías para el uso humano, analiza el uso humano de las tecnologías y sus impactos sociales; Tecnologías en comunidad, trata del papel de las tecnologías en la formación, mantenimiento y cambio de las comunidades; Tecnologías para el aprendizaje, aborda el aprendizaje acerca y a través de la tecnología; y Tecnologías para el conocimiento común, investiga el uso de las tecnologías en la creación de conocimiento y el acceso.

Para más información sobre el evento, haz click aquí

0 790

El XIII Congreso Nacional de Ciencias, Tecnología y Sociedad, Exploraciones dentro y fuera del aula se realizará del 25 al 27 de agosto de 2011 en la Universidad Técnica Nacional sede de Pacífico, Puntarenas.

Dirigido a educadores de primaria y secundaria, formadores de educadores y estudiantes universitarios, el congreso se presenta como una oportunidad para aprender, compartir, actualizarse en contenidos y estrategias, vivenciar metodologías y acercamientos innovadores, construir modelos, compartir con colegas y conocer nuevos materiales e instrumentos.

Universidad Técnica Nacional, sede del congreso

Durante dos días los participantes tendrán la oportunidad de participar de charlas, talleres y giras, la cuales estarán a cargo de expertos nacionales e internacionales, entre los que se encuentran: Emma Jiménez, especialista en enseñanza de la Física (México), Modesto Tamez especialista en Educación participativa (EEUU), Julie Yu, especialista en eseñanza interactiva de química (EEUU),  Estrella Burgos, Directora Revista ¿Cómo Ves? (México), Amarante Lucero, especialista en animación digital (EEUU),  y otros ponentes destacados.

Se abrirá la inscripción a las actividades de cupo restringido (talleres, giras y laboratorios) a partir de mediados de Julio 2011, así que todos aquellos interesados pueden mantenerse informados en el sitio del Congreso, o en el portal Educ@tico

 

0 1570

Este es el título del curso virtual que organizan, para toda América latina, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), la Organización de los Estados Americanos (OEA), y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

¿Qué estrategias didácticas innovadoras usar para estimular la imaginación científica en las y los estudiantes?, ¿cómo motivar a las niñas y jóvenes a elegir carreras científicas y tecnológicas?, ¿de qué forma vincular la ciencia y la tecnología con otras disciplinas?, ¿cómo fortalecer el papel de la educación en la democratización de la ciencia y la tecnología y en su contribución al desarrollo? Son algunas de las preguntas que realizan los organizadores de este curso virtual, e invitan a pensar y trabajar durante los dos meses que dura el curso.

“A lo largo del curso se presentan recursos pedagógicos innovadores y nuevas investigaciones que integran la perspectiva de género en la enseñanza de la ciencia y la tecnología”, explica Gloria Bonder, directora de la Cátedra regional Unesco Mujer, ciencia y tecnología en América latina, situada en Flacso.

Organizado por el área de género, sociedad y políticas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), el Departamento de Ciencia y Tecnología de la Organización de los Estados Americanos (OEA), y la Cátedra Regional “Mujer, Ciencia y Tecnología en América atina” de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el curso comienza el 1º de marzo de 2009.

Este curso – taller está destinado a profesores/as y formadores/as de formadores/as de escuelas medias, a profesores/as de los últimos años de escuelas básicas, y a quienes trabajan en planeamiento educativo, que aspiran a innovar la formación en ciencia y tecnología dando respuestas a los desafíos del mundo actual y la necesidad de brindar iguales oportunidades a mujeres y varones.

“Promovemos una mirada crítica sobre los modos de enseñar y de hacer ciencia. Durante el curso también brindamos estrategias didácticas, nuevos conocimientos y alternativas para que chicas y chicos se interesen por estos campos”, dice Bonder.

Este es el quinto año que el curso se lleva a cabo con mucho éxito. Al finalizar, los profesores que lo aprueban, reciben el premiado CD “Alicia en el país de la ciencia y la tecnología” que, además de muchísima información, contiene ejercitaciones prácticas para tomar de referencia, para utilizar en las clases y para reflexionar acerca de la propia formación.

Profesores que pasaron por el curso realizaron diversos proyectos áulicos o institucionales. “Los más innovadores formarán parte de la cohorte de este año”, destaca Bonder al tiempo que subraya que el curso se caracteriza por la gran cantidad de información de alta calidad, interdisciplinaria y de última generación; y de un trabajo pedagógico de mucho análisis de las propias prácticas, de las culturas juveniles, etc.

Los módulos a trabajar son:
* Retos actuales de la educación científica y tecnológica. Reflexiones sobre sus fines y abordajes pedagógicos. El papel de la educación en la democratización de la ciencia y la tecnología.
* Presencias y ausencias. Las contribuciones de las mujeres en el campo científico y tecnológico. Su lugar en la historia de las ciencias.
* Nuevos paradigmas en filosofía y sociología. Implicaciones para la educación.
* Decir y hacer ciencia y tecnología con las y los jóvenes. Cómo crear ambientes productivos y estimulantes para la enseñanza de la ciencia y la tecnología.
* Chicas y chicos frente a la ciencia y la tecnología. Mitos, estereotipos y realidades.

La inscripción está abierta hasta el 15 de febrero de 2009. Para inscribirse o recibir más información, se puede consultar en www.catunescomujer.org o por correo electrónico a:
catunesco1@flacso.org.ar
Existe un cupo limitado de becas disponibles.

Últimas Noticias

0 263
Desde que las XO llegaron a Buenavista en Apurímac, niños y padres de familia han aprendido a usar la computadora para aprovechar sus campos...
Translate »